La opinión del enólogo
Balbino Lacosta
Enólogo de EnolariaLa bodega fue fundada en el año 2010 por Jesús Romero y el enólogo Juan Vicente Alcañiz.
En el año 2019, la Sociedad Gastronómica hizo una incursión en la Serranía de Gúdar, para impregnarse de los misterios de la trufa y catamos los incipientes vinos en la bodega.
El Rubis Quercus es una curiosa calabriada entre la Garnacha fina y la escasa Miguel del Arco.
Seguir leyendoLeer menos
Las cepas de primera generación anidan en suelo de grava y textura franco-arenosa.
En la unión de ambas variedades, Miguel del Arco, eleva el ropaje de la garnacha y le da un brillo rojo picota. Recuerdo de zagal esta variedad de largos sarmientos y entrenudos, con una hoja verde grande, que se desnudaba en otoño a bellos matices rojizos.
La nariz se insinúa con notas de yerbas silvestres de montaña y enseguida captamos notas de intensa fruta, destacando la zarzamora, la cereza y unas delicadas y sensuales notas de mirabel, esa fina ciruela que ya cultivaban los romanos.
Ambas cepas son de origen aragonés; en el Somontano, se conoce al Miguel del Arco como Moristel.
En boca podemos palpar la natural textura del vino, con toda su dura, como diría el bravo mojón Sancho Panza en el Quijote. Es así, que el vino se ofrece desnudo, sin ambages, sin clarificar, sin estabilizar y sin filtrar, mostrando su piel tánica.
La boca acoge la excelente fusión de los cinco meses del roble francés, delatado en la lengua entre notas especiadas y balsámicas, revelando un buqué de violetas y de savia.
En la recuperación del viñedo, se ha tenido en cuenta el ecosistema del Matarraña; se protege con unas mallas, para evitar las pedregadas y el ataque de los estorninos; un vallado con detonaciones que ahuyenta a los jabalíes.
El mostagán es un fiel reflejo de la viticultura de montaña y muestra esas sensaciones salvajes y asilvestradas de un viñedo en crecimiento.
¡Ah!, ese viejo punto <rambergue», de entrematas de las colinas.
El aficionado debe tomarse su tiempo y buscar las notas de Miguel del Arco, una der las variedades autóctonas aragonesas que estamos recuperando.
Entre sus combinaciones, propongo la trufa y las carnes de caza y todo tipo de setas.
En la mesa, le favorece el mantel rojo que lo enciende y anima.
Siempre es positivo el mantel blanco, mientras debe evitarse el mantel azul.




